Campylobacter

Las bacterias Campylobacter son una de las principales causas de las enfermedades diarreicas de transmisión alimentaria del ser humano y las bacterias más comunes causantes de gastroenteritis en el mundo entero.

Los síntomas clínicos más comunes de las infecciones por Campylobacter son diarrea (frecuentemente con presencia de sangre en las heces), dolor abdominal, fiebre, dolor de cabeza, náuseas y/o vómitos, y duran por lo general de tres a seis días. Campylobacteriosis es la enfermedad causada por la infección por Campylobacter. Los primeros síntomas de la enfermedad suelen aparecer entre dos y cinco días después de la infección, pero el periodo puede oscilar entre uno y diez días.

Generalmente no se requiere tratamiento, excepto la reposición de electrolitos y la rehidratación. El tratamiento antimicrobiano está recomendado en casos invasivos o bien para suprimir la condición de portador.

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Enfermedad Celiaca

La enfermedad celíaca (EC) es la intolerancia alimentaria relacionada con la genética más común en todo el mundo. La enfermedad celíaca es un trastorno multifactorial y autoinmune que se presenta en individuos genéticamente susceptibles. Se desencadena por un factor ambiental bien identificado (gluten y prolaminas relacionadas presentes en el trigo, el centeno y la cebada) y el autoantígeno también es bien conocido (es decir, la enzima ubicua transglutaminasa tisular). La enfermedad afecta principalmente el intestino delgado, donde conduce progresivamente al aplanamiento de la mucosa del intestino delgado.

Protocolo general de evaluación del TDAH

La evaluación del Trastorno por déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es un proceso complejo, debido a la propia complejidad del trastorno. Delimitar qué aspectos son patológicos y cuáles no, y cuál es el límite entre una entidad y otra cuando existe comorbilidad, dificultad mucho la exactitud en el resultado final. Es por ello, que el proceso diagnóstico requiere de minuciosidad, coordinación entre profesionales, tiempo para valoración, y amplia formación en el campo. Además, es importante recordar que no existe prueba única que por sí sola permita un diagnóstico exclusivo y fiable (Guía de Práctica Clínica del SNS sobre TDAH, 2010).

Esta evaluación completa debe incluir una evaluación familiar (entorno), escolar y psiquiátrica, además de un examen médico completo que valore la salud general del niño, descartando así otros problemas (visión, audición, tiroides, desnutrición…) (Guía de Práctica Clínica del SNS sobre TDAH, 2010).

La sospecha de que un niño/a pudiera padecer un TDAH suele surgir en el ámbito familiar y/o escolar. Una adecuada evaluación diagnóstica precisa de información fiable de las principales fuentes: familia y centro educativo. Los protocolos diagnósticos  tienen por objetivo recoger de forma sistematizada la información más relevante aportada desde los diferentes ámbitos.

Primer nivel: ÁMBITO ESCOLAR

Si la sospecha surge en el centro escolar, será el equipo de orientación educativa o la unidad (en primaria) departamento (en secundaria) de orientación educativa a través del orientador responsable (psicopedagogo/ psicólogo educativo), sea quien solicite a los padres padres y/o tutores legales el consentimiento para proceder a evaluar al alumno/a y ponga en marcha el protocolo de derivación.

Además solicitará por escrito el consentimiento de los padres y/o o tutores legales que permita el intercambio de información entre los profesionales que intervengan con el niño/niña. 

Tras la realización de la valoración psicopedagógica, el orientador recogerá en el informe psicopedagógico los resultados de las pruebas, las necesidades y apoyos que el alumno necesita, las intervenciones que desde el centro se deben realizar y sus conclusiones. 

Este informe se hará llegar al pediatra responsable de AP por medio de los padres o responsables legales, y será el pediatra quien valore la derivación, en el caso de sospechar un posible trastorno, a la unidad de Salud Mental Infanto-Juvenil (USMIJ) o bien, al servicio de neuropediatría si sospecha de patología orgánica además.

Segundo nivel: Atención primaria (AP)

Cuando aparecen las primeras señales de alarma en el hogar, los padres acudirán al pediatra o al servicio de atención primaria (AP). 
Si la sospecha surge desde pediatría, a través de las consultas de seguimiento rutinarias, será el pediatra quien informe a los padres y/o responsables legales, y cumplimente el protocolo de derivación. Se solicitará el consentimiento por escrito de los padres y/o o tutores legales para el intercambio de información entre los profesionales que intervienen con el niño. Si se considera oportuno se solicitará información al Centro escolar mediante un documento escrito.

El protocolo de recogida de información incluye un apartado específico a cumplimentar por el pediatra de Atención Primaria y se basa en una cuidadosa anamnesis y exploración clínica. La realización de este protocolo facilitará la orientación diagnóstica del caso.

Si tras realizar la evaluación, se considera indicada la derivación al servicio de salud mental y/o neuropediatría se tratará de hacer llegar este documento a los respectivos profesionales por el soporte informático y/o por medio de los padres o tutores legales.

Tercer nivel: Unidad de Salud Mental Infanto-Juvenil

Confirmada la sospecha inicial, se debe derivar a los servicios especializados en salud mental infanto-juvenil para concluir el proceso diagnóstico. Allí los equipos formados por psiquiatras y psicólogos, son los que en base a la exploración psiquiatrica, la observación directa del niño/a, las entrevistas familiares y la revisión de informes, establecen los juicios diagnósticos en base a los criterios diagnósticos recogidos en el DSM-5 (APA, 2014) o la CIE-10 (OMS, 1992). 

Además de la presencia del trastorno, se debe valorar la posible comorbilidad psicológica-psiquiátrica (trastorno de conductatrastorno del ánimo , trastorno de aprendizaje, etc.), presente en el 30-50% de los niños con TDAH.

Una vez delimitado el problema se iniciará el tratamiento de acuerdo a las necesidades específicas del caso (farmacoterapia, psicoterapia, terapia educativa…) y se indicará la derivación a unidades externas según las necesidades y el tipo de ayuda requerida: logopedia, reeducación pedagógica, psicología, psiquiatría…

*Pruebas complementarias

Existen otro tipo de pruebas complementarias al diagnóstico, que pueden proporcionar más información al especialista acerca de la presencia y la intensidad del cuadro sintomático del trastorno así como de las posibles patologías asociadas o comórbidas a éste como dificultades del aprendizaje (Soutullo y Díez, 2007) o patologías neurológicas:

  • Pruebas de neuroimagen
  • Evaluación neuropsicológica 

Una vez obtenido el diagnóstico

Tras la evaluación y confirmación del diagnóstico se informará al centro escolar (orientación escolar) del diagnóstico y la situación del alumno; si precisa tratamiento farmacológico y las pautas recomendadas al centro escolar (informe clínico, sugerecnias para centro escolar o a través de un informe dirigido a los padres).

En el caso en que surgieran discrepancias se valorará la realización de una intervención en red.

                                                                                                                                      Fundación CADAH (2014).

¿Los bebés en la dentición necesitan medicamentos en las encías? No

La dentición es una parte normal de la niñez y no debe tratarse con remedios homeopáticos, como pastillas para la dentición, o medicamentos recetados o de venta libre (OTC) que se frotan en las encías.


La benzocaína, un anestésico local, es el ingrediente activo en varios productos OTC para el cuidado de la salud bucal, como Anbesol, Baby Orajel, Cepacol, Chloraseptic, Hurricaine, Orabase, Orajel y Topex. Estos productos no son útiles para tratar las encías doloridas debido a la dentición, ya que salen de la boca de un bebé en cuestión de minutos. Además, pueden ser peligrosos.


El uso de geles de benzocaína, aerosoles, ungüentos, soluciones y pastillas para el dolor de boca y encías puede llevar a una condición grave, a veces fatal, llamada metahemoglobinemia, en la que la capacidad de carga de oxígeno de los glóbulos rojos se reduce considerablemente.


Es por eso que la Administración de Alimentos y Medicamentos de los EE. UU. (FDA) advierte a los padres y cuidadores que los productos de benzocaína no deben usarse para tratar el dolor de la dentición en bebés o niños.


Lo que puedes hacer por la dentición de los niños


En promedio, los niños comienzan a tener la dentición entre los 4 y 7 meses, y tienen un total de 20 “dientes de leche” a los 3 años.

Según la Academia Estadounidense de Pediatría (AAP), los síntomas ocasionales de la dentición incluyen irritabilidad leve, fiebre baja, babeo y ganas de masticar algo duro.


Debido a que la dentición ocurre durante un momento de muchos cambios en la vida de un bebé, a menudo se culpa erróneamente por la congestión, la tos, los vómitos, la diarrea y las alteraciones del sueño.


Si las encías de su niño están hinchadas y sensibles:


frote suavemente o masajee las encías con su dedo

déle a su hijo un anillo de dentición hecho de goma firme para masticar

Asegúrese de que el anillo de dentición no esté congelado. Si el objeto es demasiado duro, puede dañar las encías de su hijo. Los padres deben supervisar a sus hijos para que no se ahoguen accidentalmente en el anillo de la dentición.

Evite las cremas y geles para la dentición


Como padre, abuelo o cuidador, puede tratar de tranquilizar a un bebé al frotar los medicamentos que adormecen las encías del niño. Sin embargo, la FDA advierte contra el uso de cualquier tipo de medicamento tópico para tratar el dolor de la dentición en niños, incluyendo cremas y geles OTC, así como el uso de tabletas de dentición homeopáticas. Ofrecen poco o ningún beneficio y están asociados con un riesgo grave. La metahemoglobinemia puede ocurrir cuando se usa anestesia local.

Los adultos pueden verse afectados también

Pautas educativas básicas para las familias


   ACUERDO DE PAREJA

La primera de las pautas educativas básicas es mantener acuerdo entre la pareja, de tal manera que el niño o la niña reciba el mismo mensaje de papá y de mamá. Aqui es donde comienzan la mayoría de los problemas de los niños y niñas. 
   EJEMPLO POSITIVO
Ser ejemplo positivo, es la segunda de las pautas educativas básicas. Los niños aprenden fundamentalmente por imitación de las personas más significativas. De ahí la importancia del ejemplo que mostramos a nuestros hijos e hijas: no solamente con buenos consejos, sino con actitudes y comportamiento de cada día.
   ENSEÑANZA DIRECTA
Las pautas educativas básicas siguen insistiendo en la enseñanza directa.
   NORMAS Y LIMITES
En la importancia de disponer de normas y límites
   ADOPTAR MEDIDAS
Y en la necesidad de adoptar medidas si las normas no se cumplen,de manera que esta conducta tenga consecuencias.
   REFORZAR LAS CONDUCTAS ADECUADAS
igualmente reforzar las conductas adecuadas.