Sarampión:

El sarampión es una enfermedad muy contagiosa causada por un virus. El sarampión comienza con fiebre y poco después produce tos, secreción nasal (moqueo) y enrojecimiento de los ojos. Luego produce un sarpullido de puntitos rojos que empieza en la cabeza y se extiende al resto del cuerpo. El sarampión puede ser grave en niños pequeños y puede causar neumonía, encefalitis (inflamación del cerebro) y la muerte. El sarampión se propaga por el aire cuando una persona infectada tose o estornuda. El sarampión es tan contagioso que si alguien tiene la enfermedad, el 90 % de las personas a su alrededor también se infectará si no cuenta con protección.
Algunas personas en los Estados Unidos todavía contraen el sarampión, pero no es muy común. Esto se debe a que la mayoría de las personas en este país está protegida contra esta enfermedad mediante la vacunación. Sin embargo, como el sarampión sigue siendo muy común en otras partes del mundo, incluidos muchos países en Europa, Asia, áfrica y el Pacífico, esta enfermedad llega a los Estados Unidos* a través de personas que se infectan cuando están en el extranjero.
El sarampión se puede propagar rápidamente en comunidades donde la gente no se vacuna. Los niños y toda persona que no esté protegida contra el sarampión corren riesgo de infectarse. Por eso es tan importante asegurarse de que su hijo esté al día con las vacunas, incluso antes de viajar al extranjero.
El sarampión en los Estados Unidos
Hasta la fecha, en el 2015, se han reportado más de 100 personas con sarampión en los EE. UU. La mayoría de esos casos forman parte de un gran brote actual asociado a un parque de diversiones en California.

Usted puede proteger a su hijo contra el sarampión con una vacuna combinada que brinda protección contra tres enfermedades: el sarampión, las paperas y la rubéola (MMR, por sus siglas en inglés). Se ha comprobado que la vacuna MMR o triple vírica es segura y eficaz. Los CDC recomiendan que los niños reciban dos dosis:

la primera dosis entre los 12 y 15 meses y

la segunda dosis antes de comenzar la escuela, entre los 4 y 6 años.

El médico de su hijo puede ofrecerle la vacuna MMRV, una combinación de vacunas que protege contra el sarampión, las paperas, la rubéola y la varicela. La vacuna MMRV está autorizada para niños de 12 meses a 12 años. Puede ser usada en lugar de la MMR si el niño necesita una vacuna contra la varicela además de las vacunas contra el sarampión, las paperas y la rubéola. El médico de su hijo puede ayudarlo a decidir qué vacuna ponerle a su hijo.

El sarampión puede ser grave. De cada 1000 niños que contraen sarampión, uno o dos morirán por la enfermedad. A nivel mundial, el sarampión sigue siendo una causa significativa de muerte en niños que se puede prevenir con vacunas. En el 2008, hubo unas 164 000 muertes por sarampión en todo el mundo, lo cual equivale a unas 450 muertes al día o unas 18 a cada hora.Las complicaciones graves por el sarampión son más comunes en los niños menores de 5 años y en los adultos de 20 o más. Hable con el médico de su hijo para ver si se debe ponerle la vacuna antes de viajar al extranjero.

Algunos adultos también necesitan la vacuna contra el sarampión. Para obtener más información, visite Vacunación contra el sarampión: ¿Quién necesita la vacuna?*

Proteja a los bebés contra la tosferina (pertussis)

La tosferina, que también se llama pertussis o tos convulsa, es muy contagiosa y extremadamente grave en los bebés. Las personas con tosferina generalmente transmiten la enfermedad al toser o estornudar cerca de otras personas, que su vez inhalan la bacteria que la produce. Muchos bebés que contraen la tosferina adquieren la infección de sus padres, hermanos mayores u otras personas que los cuidan, quienes a veces ni siquiera saben que tienen la enfermedad.Cuando los bebés contraen esta enfermedad, los síntomas pueden ser muy graves. Por ejemplo, los bebés pequeños pueden contraer neumonía (infección de los pulmones) y tener dificultad para respirar. Casi la mitad de los bebés de menos de 1 año que contraen la tosferina terminan en el hospital y algunos incluso mueren por la enfermedad.

En los Estados Unidos se usan dos vacunas para prevenir la tosferina: las vacunas DTaP y Tdap. Estas vacunas proporcionan protección también contra el tétanos y la difteria. Los niños menores de 7 años reciben la vacuna DTap, y los niños mayores y los adultos reciben la Tdap.

Si está embarazada, necesitará ponerse la vacuna contra la tosferina en el tercer trimestre. Debido a que la tosferina puede causar enfermedad muy grave en los bebés y que la pueden contraer de cualquiera de las personas que los rodean, los bebés necesitan protección. 

Si está embarazada, hable con su médico o partera acerca de recibir la vacuna contra la tosferina que se llama Tdap, para su protección y la de su bebé. Los CDC recomiendan que usted reciba la vacuna Tdap entre las semanas 27 y 36 de cada embarazo. Después de que reciba la inyección, su cuerpo creará anticuerpos protectores y le pasará algunos de estos a su bebé antes de que nazca. Estos anticuerpos le proporcionan al bebé algo de protección a corto plazo contra la tosferina al comienzo de su vida cuando todavía es demasiado pequeño para ser vacunado. Estos anticuerpos también pueden protegerlo de algunas de las complicaciones más graves que se presentan con la tosferina, como la neumonía y la encefalopatía (enfermedad del cerebro).
Vacunarse contra la tosferina durante el embarazo le proporciona a su bebé algo de protección a corto plazo, pero cuando sea más grande necesitará su propia vacuna (llamada DTaP) para tener protección. Para obtener la mejor protección contra la tosferina, los niños necesitan cinco dosis de la vacuna DTaP. Se recomienda dar la primera dosis cuando su bebé tenga 2 meses de edad. Después de esa dosis necesitará otras dos, que se dan a los 4 y a los 6 meses, para que se produzcan altos niveles de protección. La protección de la vacuna contra la tosferina disminuye con el tiempo, por eso se recomiendan refuerzos entre los 15 y 18 meses de edad y entre los 4 y 6 años de edad, para así mantener esa protección.

Conozca los signos de la tosferina

Al principio de la enfermedad, la tosferina se manifiesta como un resfriado común, con congestión nasal o moqueo, estornudos y tal vez tos o fiebre leves. Pero después de 1 o 2 semanas, puede comenzar una tos intensa.

A diferencia del resfriado común, la tosferina puede producir una serie de accesos de tos durante varias semanas. Puede causar accesos de tos intensos, rápidos y repetidos, y que los pulmones de la persona se queden sin aire de modo que esta tenga que hacer un fuerte esfuerzo para respirar, lo cual produce un fuerte silbido. Es importante saber que muchos bebés con tosferina no tienen nada de tos. En lugar de darles tos, la tosferina puede hacer que dejen de respirar.

Si a usted o a su hijo les da un resfriado acompañado de tos intensa o prolongada (que dura mucho tiempo), podría tener tosferina. La mejor manera de averiguarlo es consultando con el médico.
http://www.cdc.gov/spanish/especialescdc/tosferina/